Tres grandes errores que cometen los dueños directos

Cada vez más personas se están animando a vender como dueños directos. Muchos tienen éxito; algunos, no. Aquí están tres de los mayores errores cometidos por aquellos que aceptan el reto.

7328_casaNo obtener ayuda
Vender como dueño directo no implica hacerlo completamente solo. Significa que vas a hacer parte del trabajo (o todo el trabajo) necesario para encontrar un comprador y completar la transacción, ahorrándote la comisión de un agente inmobiliario. Pero, esto no significa que debas ir a ciegas.

Actualmente, existen numerosas fuentes de ayuda e información para dueños directos y no aprovecharlas es como frenar tu esfuerzo. Dos áreas clave en donde la ayuda está disponible, son: marketing y documentación. Con sólo poner la propiedad en venta no basta para que los interesados lleguen en masa; se necesitan acciones de marketing. Muchos sitios de dueños ofrecen consejos sobre este tema, es cuestión de investigar un poco. En cuanto a la documentación, necesitas ayuda profesional en la preparación de todo el papeleo requerido.

Establecer un precio demasiado alto
Si alguna vez te dijeron que el precio que pedías era poco realista, es un grave error tratar de probar lo contrario. El precio será el que soporte el mercado. Al comprador poco le importa lo que hayas invertido en la propiedad o lo que pienses que ésta vale; para él, el valor sólo se deriva del mercado.

No arreglar la propiedad
A veces, tendemos a ver las cosas como queremos y no como realmente son. Pocos podemos mirar la propiedad y determinar qué necesita ser reparado, pintado, limpiado o removido. Para esto tienes que desligarte del inmueble y tratar de ser lo más objetivo posible.